sábado, 25 de febrero de 2012

Amor libre

"El amor no entiende de edades" se dice...

Y ya es hora de que mucha gente asuma que el amor no entiende de SEXOS!

Nuestra educación, sobre todo la que tiene que ver con la influencia religiosa, nos ha enseñado que las parejas tienen que estar formadas por una mujer y un hombre, y estos deben procrear para formar una familia.

Hombre + hombre o mujer + mujer es antinatural, enfermizo, fallo genético...yo les diría ¡hacerosló mirar!

Lo que es enfermizo y antinatural es obligar a personas que se sienten atraidas por el mismo sexo a emparejarse con las del sexo contrario.
Lo que también es enfermizo es perseguir, abuchear, insultar e incluso llegar a matar a una persona solo por lo que siente.
Y lo que también es REALMENTE ENFERMIZO es no dejar a esas personas tranquilas cuando su vida no te molesta para nada.

Hay gente que opina que un niño no debería ser criado por una familia de homosexuales, que para el niño eso sería traumático y que seguro que también saldría homosexual...cuantas memeces hay que oir a veces...

Lo que es traumático para un niño es criarse sin familia, o con un padre que pega a una madre, una madre que se droga o un padre que bebe...es indiferente el sexo, lo que importa son las personas y la educación que estos den a sus hijos.

Así que señores homófobos, no tengais miedo de pensar por vosotros mismos y quitar esa censura cerebral que os viene inculcada por una educación limitada, conservadora y RELIGIOSA, los homosexuales son personas y merecen todo vuestro respeto.

Somos libres para pensar, hacer y SENTIR lo que queramos.


¿Y tú que opinas de este tema? ¡Anímate y comenta!


Seguidme en Twitter
@zuribeltz89

viernes, 24 de febrero de 2012

Miedo al cambio

La resistencia al cambio...

¿Por qué nos cuesta tanto aceptar los cambios? ¿Cual es la razón de que nos empeñemos en aferrarnos a tiempos, situaciones o compañias pasadas?

El miedo a lo desconocido.

El miedo es el causante de muchas de nuestras tristezas, desgracias, angustias...porque nos frena.

Puedes saber que algo te está perjudicando, sentir esa sensación de que no lo estás haciendo bien, de que esa situación podría cambiar y es tan fácil como decir ¡Basta! pero algo te lo impide...ese es el señor MIEDO.

Te has acostumbrado tanto a ello, ya sea a una persona, a un trabajo, a una relación o a un estilo de vida que aunque no es el mejor prefieres seguir así, porque como ya conoces como va el tema sientes que tienes el control.

Pero no se trata de tener el control, se trata de sacar de nuestra vida a las personas que nos perjudican, cambiar esa situación que tanto nos agobia, ¡Salir de la mierda!

¿Es que acaso estaís dispuestos a perder vuestro tiempo con una persona que no os hace feliz, con un amigo al que no le importas o con un trabajo en el que no te sientes bien?

La respuesta debería ser NO!!

Porque nadie sabe si hay algo después de está vida...pero os aconsejo que no espereís para comprobarlo y vivaís esta lo mejor posible.

Más miedo debería darnos conformarnos con lo malo por no tener valor a comprobar si hay algo mejor...



¿Y tú que opinas? ¡Anímate y comenta!

domingo, 15 de enero de 2012

Vampiros emocionales

1. Los negativos.
Ven el mundo a través de lentes oscuros. Y a ti te toca la ardua tarea de elevarles el ánimo, lo cual es como subir una piedra montaña arriba. `Tengo que buscar trabajo’, dice ella. `Ahora hay muchas oportunidades en tu campo’, le dices tú. `Sí, pero a mi edad…’, apunta ella. `La experiencia vale de mucho’, señalas. `Ay, pero las empresas prefieren personas jóvenes…’. Llega el momento en que tú, que tratabas de animarla, acabas más deprimida que ella, y temiendo por tu futuro laboral.

2. Los quejosos.
Se pasan la vida lamentándose de lo mismo —y `lo mismo’ puede ser la pareja, el empleo, los hijos, la economía—, pero nada hacen para cambiar la situación. En realidad, esta persona solo quiere quejarse, pues esto le produce un alivio momentáneo. ¿Tú? Después de una sesión maratónica de quejas, en la que al final nada se resuelve, acabas drenada.

3. Los criticones.
Ponen objeción a todo lo que dices y haces; para ellos, tú nunca das la talla. Por supuesto, insisten en que las críticas son `por tu bien’. Pero la realidad es que te dejan por el piso. Por regla general, estas personas le encuentran un defecto a todo: la película, la cena, el servicio en el restaurante… ¡Son irritantes y ¡agotadoras!

4. Los belicosos.
Cualquier incidente, por mínimo que sea, provoca en ellos una reacción agresiva. Sientes que debes vigilar lo que dices o haces, para no encender la pólvora, porque cuando estallan, ¡arde Troya! Esto apaga tu espíritu.

5. Los débiles e indefensos.
Constantemente necesitan que hables por ellos, los defiendas, los apoyes, los protejas… porque ellos, pobrecitos, no saben valerse por sí mismos. Pero, sin duda, llevar todo ese peso sobre tus espaldas te quita hasta la última gota de energía. ¿Ellos? Tranquilos y felices, porque no tienen que hacerse responsables por sí mismos. En este grupo hay que incluir a los `poca cosa’ que practican la agresión pasiva; esos que, después de un desacuerdo, te juran que no te guardan rencor… pero luego se olvidan, por ejemplo, de pasar por ti a la hora acordada. Es su forma indirecta de castigarte.

6. Los sarcásticos.
Sus comentarios —crueles, burlones, en fin: sarcásticos— pueden resultar chistosos, pero cuando ese humor negro siempre va dirigido a ti, acaba por minar tu espíritu. Después de una sesión de ironías y comentarios ácidos, te sientes dolida e insultada.. Su humor hiriente es tóxico para el alma, porque siempre golpea donde más duele.

7. Los catastróficos.
Siempre están hablando de huracanes, enfermedades, muertes, desgracias y colapsos económicos. Para ellos, la vida es un peligro inminente, y si algo va a ocurrir, seguramente será muy malo. Cinco minutos con ellos acaban con tus nervios.

Un peligro real

Daniel Goleman, autor del best seller internacional La inteligencia emocional, nos asegura que el efecto que nos causan estas personas va más allá de una molestia momentánea. De acuerdo con su último libro, Social Intelligence (Inteligencia social), nuestros intercambios diarios con la pareja, los hijos, el jefe y aun con extraños, moldean la estructura física de nuestro cerebro a nivel celular; esto, a su vez, afecta todas las células del cuerpo, efectuando cambios incluso a nivel genético.

En otras palabras: nuestra reacción ante los demás tiene un impacto biológico en nuestro organismo, ya que durante un contacto social segregamos hormonas que afectan desde nuestro corazón hasta nuestro sistema inmunológico. Según Goleman, las buenas relaciones son como una vitamina; las malas, como un veneno. Y no solo eso: las emociones ajenas son contagiosas, lo mismo que un catarro. ¿Entiendes ahora por qué es tan importante neutralizar a los vampiros emocionales?

Lo que está claro es que todos somos un poco tóxicos algunas veces, el problema viene cuando estas actitudes se repiten de una manera constante.
Lo ideal sería darse cuenta de si somos tóxicos para alguien y cambiarlo, y si por el contrario tienes alguien tóxico alrededor saber identificarlo.

Los pasos claves

1. Reconocerlos. Determina en qué categoría cae esa persona que te deja drenada anímicamente. De esta manera nunca te toma desprevenida, pues ya sabes cómo opera.

2. Mantener el balance interior. Para evitar el contagio, muchas veces entender por qué esa persona tiene ese efecto sobre ti, te ayuda a protegerte de su influencia negativa. Cuando sabes que es ella, y no tú, la que tiene un problema (porque es negativa, belicosa, catastrófica, etc.), puedes mantener una distancia emocional que te permite observar su comportamiento `desde afuera’, sin que te afecte.

3. Alejarte. Si esta persona no es esencial en tu vida, puedes diluir la relación. Muchas veces la costumbre nos `ata’ a amistades tóxicas.
4. Sanar la relación. Si la relación es importante para ti, Cheryl Richardson aconseja que le dejes saber a esa persona de qué manera te está afectando. No se trata de enfrentarla, herirla ni atacarla. En el momento oportuno, cuando ambas estén en buenos términos, debes llamarla aparte y dejarle saber que, justamente porque la quieres y valoras la relación, tienes algo que decirle. `Cuando haces/dices tal cosa, yo me siento tensa/triste/ansiosa/ofendida. Te pido que no lo hagas más’. Esto puede iniciar un diálogo muy sano para las dos.


No dejeís que nadie os enferme...



VIVE Y DEJA VIVIR

martes, 3 de enero de 2012

Crisis, crisis y más crisis...

Hablamos constantemente de crisis, crisis de dinero, crisis financiera...

La peor de todas es la crisis social y pocos se percatan.

Intentan violar a una mujer en la calle y esta no para de pedir ayuda gritando a pleno pulmón. Son muchos los vecinos que la oyen y nadie baja en su auxilio, excepto una señora que le echa valor y se enfrenta al canalla con un simple paraguas. Lo deja inconsciente y salva a la pobre chica.

Por desgracia son pocas las personas que se enfrentarían a esta situación. Cada vez nos importa menos el vecino de al lado o cualquier persona humana, pensamos "mientras no me pase a mí" o "paso de meterme en lios".

¿Y nosotros nos llamamos seres racionales o humanos? ¿Donde queda la humanidad cuando no somos capaces ni de proteger a uno de nuestra especie?

Yo la verdad cada vez lo entiendo menos...luego hay gente que dice que vivimos en un país desarrollado, que en la selva viven los salvajes, que no tienen una educación ni un saber estar....

¡Que le den por culo al desarrollo y a la educación que tenemos si somos capaces de dejar morir a una persona sin hacer nada!

Esto es el progreso...cuantos más avances menos conciencia social.

         "El hombre cada vez más sabio, cada vez más ANIMAL"


jueves, 29 de diciembre de 2011

Amor...

El amor es efímero...

Encuentro un tanto relativa esta frase...efímero ¿porqué?

La vida tiene un principio y un final, y la muerte es algo que no se puede evitar...pero que una relación acabe ¿puede evitarse?

Los factores externos pueden influir tanto positivamente como negativamente en el rumbo de una relación, pero ¿no son acaso los miembros de dicha pareja los responsables de cuidarla?

Oigo cosas como que el amor solo dura los primeros meses o el primer año, que luego las cosas cambian, que la chispa se apaga...entonces explicarme esto:

¿Y las parejas adultas con hijos e incluso con nietos a los que todavía les brillan los ojos? ¿No veis en estas personas un cariño, una complicidad, un toque de amor en como se tratan? ¿No las veis felices?
Y si esas personas lo han conseguido...no os preguntais ¿porque la tasa de divorcios es tan alta?

Yo veo varias razones, con excepciones como en todo. Hay parejas que cuando se estabilizan dejan de cuidar al otro, se acabaron los detalles, las muestras de afecto, la atención...e incluso se IGNORAN ¡esto se puede evitar! No se necesita mucho tiempo para demostrar a tu pareja todos los días que la quieres...

El humano por naturaleza cuando busca un compañero para pasar toda la vida, busca un compañero, no un lastre, no una persona con la que estar por no estar solo, ni un conformismo...eso son hábitos que nos a marcado la sociedad en la que vivimos. Se puede ser feliz, se puede encontrar a esa persona, y se puede conseguir que esa relación sea rentable...pero claro, esto lleva un esfuerzo.

Si no estás dispuesto a invertir o si estás con una persona que no esta dispuesta a invertir...no esperes que el amor no sea efímero.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Vencedores y vencidos

¿Cuantos de vosotros en una discusión ha sido capaz de posicionarse en el lugar del otro? ¿y el otro en vuestro lugar?

Es una tarea difícil pero que nos evitaría muchas discusiones. Como decía en la entrada de ayer, la necesidad de ser entendido es imprescindible. ¿No son muchas de las discusiones generadas por falta de entendimiento mutuo? ¿o por ganas de imponer nuestras ideas sobre las del otro? 

¿Ganamos algo cuando pasamos horas y horas discutiendo con una persona para que piense como nosotros? Podríamos parar dichas discusiones solamente intentando entender lo que el otro dice.

Y muchos pensareís: "si claro, ¿voy a ser yo el/la que de el brazo a torcer cuando el/ella no lo esta haciendo?, y que hay de mi orgullo..." Demuestras mucha más madurez si intentas entender a la otra parte que si tratas de ganar una batalla con orgullo.

¿Que más da quien tenga o deje de tener la razón? Se trata de entendimiento, y no de buscar vencedores y vencidos. Es más, seguramente cuando el otro vea que haces un esfuerzo por posicionarte en su lugar, hará el lo mismo. 

Y si no lo hace...yo sentiría lástima, porque esa persona carece de inteligencia emocional y acabará quedandose solo con su orgullo, creyendo haber ganado muchas batallas, pero perdiendo su batalla interna.




“Las tres cuartas partes de las miserias y malos entendidos en el mundo terminarían si las personas se pusieran en los zapatos de sus adversarios y entendieran su punto de vista”. -Mahatma Gandhi

jueves, 24 de noviembre de 2011

Escuchar...

A menudo me encuentro con gente que necesita ser escuchada. No se porque, pero ese tipo de personas que necesitan hablar, ya sean cercanos o simples conocidos, muchas veces recurren a mi. Yo no se si se trata de intuición o que será lo que les impulsa a hablar conmigo. Quizas sea solo el sentirse escuchadas y comprendidas.

Cuando algo te inquieta, te angustia, o incluso te entusiasma, el humano por naturaleza, igual que comer, dormir...etc. tiene la necesidad de ser entendido por otros. La sensación de que alguien te entienda es imprescindible para cualquier persona. Y a lo largo de los años me he dado cuenta de que muchos "oyen" pero no "escuchan" ni "entienden". Lo más común cuando nos cuentan algo es compararlo con cosas que nos hayan pasado, o intervenir con nuestra opinión, valores, moral...etc. Pocas personas nos paramos a escuchar y entender realmente lo que el otro está tratando de decir. Para ello hay que ver a través de los ojos del otro, no se trata de tener su mismo parecer, solo de hacer el esfuerzo de intentar ver las cosas como las ve la otra persona, y de esa forma se sentirá comprendida.

A menudo me encuentro con personas que no pueden evitar ayudar, aconsejar, animar, a alguien cuando les plantea un problema.
A menudo me doy cuenta de que eso no ayuda en absoluto, ya que primero deberíamos escuchar para saber cual es el problema en toda su esencia.
A menudo reflexiono y me doy cuenta de lo importante que es escuchar...


..